TURISMO EN USA: Washington



Por Enrique Kogan

Para todo aquel que la visita la capital de los Estados Unidos es un repaso de su pasado y presente, que puede disfrutarse caminando entre calles con monumentos históricos, edificios antiguos y modernos, y una variedad de tiendas, restaurantes y pubs.

Todos los caminos conducen a Washington. La capital de los Estados Unidos ofrece una variada oferta de actividades culturales y un paisaje maravilloso donde el turista se siente a gusto por la calidez de su gente.

Formada por siete distritos – Mount Pleasant; Greater U Street, Adams Morgan; Downtown; Shaw; Southwest; Barracks Row– la ciudad es además conocida por el rico crisol de etnias: anglo y afro americanos, asiáticos, latinos y centro europeos. De alguna manera, rastreando estos grupos podemos conocer la historia social y política del país.

Cada uno de estos barrios tiene su camino cultural – heritage trail walk– que permite al visitante conocer por sí mismo su historia. Así, todas las calles tienen su letrero informativo con folletos adicionales con fotos y mapas absolutamente gratis – tanto en español como en inglés–. Es importante que estos letreros estén ubicados en aceras con acceso para sillas de ruedas. Asimismo, estos caminos son una hermosa manera de enseñar a los más chicos historia mientras se disfruta de una actividad al aire libre.


El más reciente es el Adams Morgan heritage trail walk. Inaugurado a principios del 2006, este camino cultural comienza en la esquina de 16 Th street y Florida Avenue, NW. Recorrerlo toma aproximadamente 2 horas, pasa por 16 street, Kalorama street y Columbia Road y termina en 18th street. En este camino se pueden ver los hogares de los presidentes Kennedy, Eisenhower y Taft; como la primera tienda Toys’R, el parque Malcom X y las escuelas que dieron su nombre a Adams Morgan.

Mientras recorre este hermoso camino el visitante se informará que en los años ’50 debido a la agitación política de Puerto Rico y Cuba, miles de inmigrantes de estos países – como en los ’80 fue el turno de aquellos de Nicaragua y El Salvador – escogieron Adams Morgan para vivir, dándole así un saber muy latino al lugar.

Como también que el Meridian Hill – conocido por muchos como el Malcon X park–, pero en 1885, se eligió como segunda opción para instalar la Casa Blanca. Aquí el viajero se queda contemplado el paisaje verde como la fuente de agua y las terrazas estilo siglo 18 del lugar. Alrededor del parque hay cuatro esculturas: una que recuerda al presidente James Buchanan; otra con la figura de Juana de Arco; un monumento a Dante y una versión del escultor José Clara de Serenety.

Otra de las atracciones de este camino es la pintura “Un Pueblo sin Murales”, ubicado en el 1779 de Columbia Road. Este mural fue diseñado por un inmigrante escapado del regimen del dictador Augusto Pinochet.

Luego de caminar y apreciar la diversidad del paisaje, Adams Morgan heritage trail walk termina en un lugar inmejorable: la calle 18 th street y Columbia Road, una cuadra conocida por sus tiendas, bares y restaurants – hay 35, muchos de los cuales ofrecen un menú internacional–. En la década del ‘50 fue el punto central de artistas, músicos y bailarinas. Muchos de ellos eran Charlie Byrd, Keter Betts y Stan Getz. Por supuesto que hoy la música continúa, ya que los establecimientos tienen sus grupos y cantantes de blues, lounge y bossa nova.

Mount Pleasant

Otro de los barrios más concurridos por los visitantes es Mount Pleasant. Este es reconocido por sus elegantes casas y su encanto provinciano. Como Adams Morgan, este tiene su camino cultural que empieza entre la calle 16 y Rock Creek Park: Un pueblo en ciudad: Camino cultural de Mount Pleasant (Village in the city: Mount Pleasant Heritage Trail).


Se recomienda empezar el recorrido en Lamont Park donde se obtiene la guía absolutamente gratis – en español e inglés–. En el paseo que toma aproximadamente 90 minutos, el visitante conocerá la manera en que los pobladores de Nueva Inglaterra fundaron el primer asentamiento en ese lugar, y la forma en que el pueblo se expandió gracias al advenimiento del tranvía. Poco después Mount Pleasant se convirtió en el lugar elegido por familias ricas, y posteriormente le dio la bienvenida a nuevos residentes provenientes de una multitud de países. Esta característica cosmopolita hace de Mount Pleasant una zona particularmente atractiva para el turista. Sin embargo no siempre fue así.

Si nos detenemos en el 1800 de Park Road leeremos la historia de Robert Deane, un prospero ginecólogo, quien fue el primer afro americano que compró una casa en el vecindario en 1950. Hasta esa fecha, en muchas zonas de la ciudad estaba prohibido vender casas a judíos, negros y otros grupos étnicos. Robert Deane vivió siempre en esa casa hasta que falleció en 2001.

En el recorrido se puede apreciar Ingleside, la casa más antigua del barrio, construida en 1851 y diseñada por Thomas U. Walter, quien fuera arquitecto de algunas porciones del Capitolio. George Corkhill – el renombrado fiscal durante el juicio del asesinato del presidente James Garfield – también habitó es casa. Además del sitio de la antigua Casa Diloné, la primera bodega latina del barrio, que se convirtió en un centro social de inmigrantes de América Latina y atrajo más negocios latinos al lugar.

Shaw: el barrio de la ciudad

Todo aquel que llega a Washington no puede evitarlo, ya que Shaw es el barrio que se ubica en el mismísimo medio de la ciudad, entre el downtown y el uptown. Recorrerlo es una invitación a descubrir los magníficos monumentos que representan los ideales de Estados Unidos, como también sus viejas calles, sus artistas, las historias que tienen que ver con lo espiritual y lo político.


El barrio de Shaw es uno de los más antiguos de la ciudad, donde se aprecia la influencia de todos los grupos de inmigrantes que se han asentado en Washington. Durante el recorrido de su camino cultural – el viaje dura 90 minutos aproximadamente – el visitante disfruta de la residencia de Carter G. Woodson, creador del Mes de la Historia Negra; la vida en los callejones de la ciudad; el lugar donde se encontraba la escuela del director del FBI, J. Edgar Hoover; el origen de los primeros centros comunitarios judíos, entre otros establecimientos.

Según cuenta la historiadora Jane Freundel Levey, el área de Shaw adquirió su nombre por la escuela secundaria Robert Gould Shaw, héroe de la Guerra de Secesión. Antes del conflicto, el área era principalmente rural pero ya en aquel tiempo estaba la calle 7, que unía fincas en Maryland con el Mercado Central en la Avenida Pensylvania y los muelles del sudoeste de la ciudad.

Para 1880 se habían edificado residencias con vistas a la calle mientras que en sucios callejones se construían humildes casas. Personas negras y blancas se instalaron allí. A medida que el transporte fue mejorándose, la urbanización llegó a esas zonas y la ciudad obtuvo una apariencia más moderna.

Sin duda, el cambio más abrupto en la ciudad ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial, que hizo que los arrendatarios de Shaw convirtieran rowhoses en pequeños departamentos para alquiler. Poco después de finalizada, este auge se extendió en la construcción y se vio fortalecido cuando se abolió la restricción racial de viviendas.

Lamentablemente, en abril de 1968, el barrio quedó parcialmente destruido después de los motines y disturbios ocurridos por el asesinato de Martin Luther King. Hubo saqueos e incendios que arruinaron edificios y casas que tenían más de 100 años.

No obstante, parte del esplendor de su pasado sigue en pie. Gracias al aporte de la comunidad y las entidades del gobierno se logró restaurar muchos de los edificios, creando así una identidad que habla del pasado pero también del presente, una personalidad que hace de Shaw un lugar inevitable para quienes aman lo bello.

Ya saben: todos los caminos conducen a Washington. Lastima que no salio Bush a saludarme.

Enrique Kogan

<< Volver a Turismo