Mercedes Benz CLK



Como decia Juan Manuel Fangio, Mercedes es Mercedes y como siempre nos encanta conducir un Mercedes-Benz.
 
Esta vez nos toco conducir el CLK63 AMG de producción limitada. Una maquina real. Supera a cualquiera carro en aceleración, frenado y capacidad de giro, a excepción de algunos de cuatro plazas. Con todo, en ciudad es increíblemente facil de conducir y tiene un motor AMG de 475 caballos. Que tal !.  
 
Su linea CLK tiene encanto personal y es atractivo, estilizado y deportivo al manejar, aunque también funcionará para dos parejas pasando una tarde en la ciudad. Aquellos que prefieren la elegancia conservadora y de sobrio buen gusto, les gustará el CLK Coupe. Los extrovertidos y los devotos del sol pueden elegir el CLK Cabriolet con capota convertible que se opera con el toque de un botón. 

El CLK viene con tracción trasera en una clase poblada cada vez más por coches de tracción delantera y tracción total, y posee una elegancia deportiva de la que carecen algunos coches medianos de lujo. En general, el CLK es uno de los coches más deportivos de la línea Mercedes. La mayoría de compradores estarán bastante contentos con el CLK350 y su V6 de 268 caballos. Con su transmisión automática de siete velocidades, el CLK 350 entrega un magnífico balance de aceleración vigorosa, un viaje silencioso a velocidades de crucero y un decente millaje de combustible.



Para 2007, los CLK de impulso V8 tienen nuevos motores. El CLK550 incluye la última generación del V8 Mercedes, con sincronización variable de válvulas y un 27 por ciento más de potencia que el motor del CLK500 2006, aunque alcanza los mismos índices EPA que antes. El nuevo CLK63 AMG tiene un V8 inspirado en los coches de competición y que es construido de principio a fin por un solo técnico en la subsidiaria de alto desempeño AMG de la compañía.

Los nuevos motores implican un ligero cambio en la nomenclatura de modelos, pero la gama CLK realmente no ha cambiado. Sigue habiendo un coupé y un convertible, ya sea con motor V6 o V8. El súper rápido modelo AMG está disponible solo como convertible

Los conductores que demanden mayor desempeño pueden elegir el CLK550. Su nuevo V8 genera 382 caballos de fuerza y unas aún más impresionantes 391 lb/ft de torque. (El torque es esa fuerza que lanza al coche en las intersecciones y le impulsa cuesta arriba). Medido en aceleración y respuesta del motor, el CLK550 cumple casi cualquier estándar de alto desempeño. El CLK550 transmite la sensación de ir más pegado a la carretera que el CLK350 y con un manejo más preciso y mayor estabilidad a alta velocidad.

En camino abierto, el CLK, sin importar el modelo, es gratificante, de buena respuesta y excepcionalmente estable a alta velocidad. Inspira confianza en carreteras sinuosas y aguanta bien un manejo enérgico. También es fácil convivir con el. La marcha es firme pero no molesta. Su tamaño relativamente compacto lo hace fácil de estacionar y maniobrar en atestados centros de ciudad, pero su asiento trasero es lo bastante espacioso para dos adultos. Su rígida estructura, como todo Mercedes, contribuye a su operación suave y silenciosa, carente de vibración, y al balance entre calidad de marcha y capacidad de manejo. La suspensión del CLK absorbe todo tropezon del camino. El CLK es confortable, pero no amodorrado, así que la dirección proporciona buena información de regreso al conductor acerca de que tan buen agarre están teniendo las llantas delanteras.



Este balance de suavidad y sensación del camino implica que usted puede estar conduciendo el CLK con más fuerza de la que puede darse cuenta de inmediato. Cuando las calles de la ciudad dan paso a las carreteras sinuosas de dos carriles entre las colinas y en el campo, la coupé controla las curvas con la gracia de un pura sangre. Mantiene una agradable actitud horizontal a través de curvas largas y rápidas y no se balanceará o sacudirá con la aplicación frecuente de los frenos.

El desempeño del motor es satisfactorio en todos los modelos. El V6 de 268 caballos del CLK350 tiene toda la potencia que la mayoría de conductores necesitan, acelerando con autoridad desde un semáforo en rojo y moviendo el coche suavemente a través de las marchas. Los tiempos de aceleración del V6 igualan a los del típico coche de lujo de impulso V8 de finales de los noventas, y hay una reserva de fuerza que hace que rebasar en carreteras de dos carrilles sea un proceso libre de problemas. 

Tanto el CLK350 como el CLK550 están equipados con la transmisión automática de siete velocidades. Más allá de las marchas extras, su programa de control trabaja mejor que el de las automáticas de Mercedes de años anteriores. Esta no afloja cuando usted más necesita que patee con rapidez hacia abajo a una marcha inferior, algunas veces tres velocidades a la vez, si pisa el acelerador con fuerza. Los botones alternativos de cambio, los cuales permiten la selección de una marcha específica, están ubicados en la parte trasera del centro del volante, justo donde los dedos se envuelven alrededor de los brazos. El modo manual de cambios con los botones funciona muy bien.

El modelo AMG también tiene una automática de siete velocidades, etiquetada como AMG Speedshift 7G-Tronic. Sus partes internas están reforzadas para reducir el tiempo de cambio en modo manual y controlar la potencia generada por el motor V8 del CLK63 AMG (465 lb/ft de torque). Anteriormente impulsado por un V8 5.5 litros, el pasado CLK AMG era simplemente rápido. Con el motor 6.3 litros y la automática de siete velocidades, es deslumbrantemente veloz. La respuesta al acelerador es instantánea, los cambios hacia abajo casi igual, y los sistemas electrónicos de control del modo manual están mejor programados para sostener una marcha cerca de la línea roja del motor, permitiendo a los entusiastas del manejo disfrutar una conducción a altas revoluciones con una marcha baja.

Si a usted le encanta manejar a cielo abierto, no hay ninguna razón real para pasar del CLK Cabriolet. Con la capota arriba, es casi tan acogedor y silencioso como el coupé, y con las ventanillas laterales arriba y el bloqueador de viento desplegado en su lugar, usted puede conducir en días soleados cuando la temperatura está en los 40. Lo mejor de todo, no hay un degradación seria en esa sensación tirante y sólida que caracteriza al CLK Coupe. El uso exhaustivo de aleaciones de acero de alta resistencia y los abundantes refuerzos estructurales mantienen la rigidez torsional y ayudan a minimizar la vibración. Mercedes asegura que la rigidez de la carrocería del Cabriolet es igual a la del Coupe, y nosotros no encontramos ninguna razón para cuestionar esa aseveración. Por supuesto, esos reforzamientos estructurales añaden peso al Cabriolet, así que es probable que los propietarios vean una ligera reducción en la economía de combustible en comparación con el coupé.



El Mercedes-Benz CLK es bello, no hay nada que discutir a ese respecto, y su belleza radica en su simetría y balance. El CLK luce fuerte, pero también elegante y sofisticado, y mezcla muy bien forma y funcionalidad. Bajo la mitad trasera de su extensa línea del techo, hay un asiento trasero con espacio para dos adultos, no la cubierta rígida que hacen pasar por asiento algunos coupés de gama alta.

De nuevo, como decia Fangio, Mercedes es Mercedes, y en cada modelo demuestra que es asi.

Enrique Kogan

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