CONEXIONES
Editorial 4

LA DOBLE DE KATERINE ZETA JONES
Ultimamente me han escrito chicas de todas partes del mundo para que las conozca, hasta de Tasmania. Pero todo se transforma en una paja mental cuando la distancia y las obligaciones de cada uno nos separan.
Un día me escribió una chica de Key West y, como era cerca, lo pensé. Como ya me curé con conocer a gente por internet, le pongo que si no se parecen a Katerine Zeta Jones, mejor que ni escriban.
Peroooo..... la de Key West, me dijo que es igual a Katerine Zeta Jones, aunque no tenia scanner ni foto para enviarme.
Hablamos por teléfono un par de dias y me convenció de que me vaya para allá.
"Vení para acá que esto es un pueblo de gays y no hay hombres, tenés lugar en la otra habitación de mi casa, dale venite..."
Ella trabaja para un grupo de joyeros que da servicio a los turistas y le dan la casa gratis.
"Mirá que ya estoy cansado de versos por internet, todas se parecen a super modelos o artistas y después te encontrás con una sorpresa"
"Mirá que ayer fui al mercado y el bodeguero me dijo que era idéntica a Katerine Zeta Jones, es más, los turistas me confunden con ella".
El sábado pasado y convencido de que pudiera ser parecida a la Zeta Jones, me fui a Key West.
El viaje de 3 1/2 hrs, es super tedioso, porque para pasar autos, tenes pocos lugares y sólo unos segundos, y siempre adelante te toca algun turista que mira para los costados, y lo tenés que seguir por millas y millas.
No quise parar en el camino, así que cuando llegué la llamé del celular y le dije que estaba al llegar.
"Corazón, te la jugaste, qué lindo, la vamos a pasar bárbaro", me dijo.
Yo me sentía "El Zorro" como en la pelicula que me enamoré de la Zeta Jones, una mujer que es codiciada en todo el mundo, y seguro que debo estar entre los primeros que esperan que se separe de Michael Douglas , je!.
En mis horas de viaje a Key West, pensé en todas las películas de amor. En que la veía y nos abrazábamos como si nos conociéramos de la otra vida. En fin, me venía fabricando la película en el viaje.
Al llegar me encontré por donde vivía, y como el teléfono no me funcionaba le dije al seguridad del complejo que la llame.
Paré la camioneta, me saque los anteojos y despues de 3 1/2 tediosas horas de viaje, tenía los ojos que no veía nada.
Ahí a los veinte metros se aparece la figura de ella, pelo negro largo, veía que su fisico estaba redondeado, pero no me quise poner los lentes para que me viera así, sin ellos.
Cuando se acerco la vi bien. Era Katerine Zeta Jones pero con 10 años más y 15 kilos de más. Igualita pero con algunos detalles extras.
Se subió a la camioneta para acompañarme a estacionarla.
"Y qué te parece, no me parezco a la Zeta Jones"?
Si claro, igualita, se confunde la gente contigo.
"Todo el mundo me dice lo mismo"
Yo a todo esto estaba pensando en rajar a un hotel, pero después de las 3 1/2 de viaje tenía los ojos que me quemaban y estaba recansado.
"La vamos a pasar bárbaro"
"Si claro....."
"No te parece mejor que vaya a un hotel, es que soy tímido y me da un no sé qué, sin conocerte...".
"Ay no seas así , que después de hablar tanto es como si nos conociéramos desde hace tiempo, sentite como en tu casa".
Me había cargado con un super bolso como para tres días de salidas día y noche. Del parqueo a la entrada de la casa había 200 metros.
Entramos, había velas por todos lados. Parecía que no había pasado nunca un hombre por ahí y le debía estar pidiendo a algun santo que le trajera alguno. Quería ver quién era el santo para putearlo.
Me acomodo en la otra pieza, veo que no hay televisores salvo uno chico en el living.
"Mira que te preparé un pollito especial"
Ya la estaba viendo bien, y tenia un aire a la Zeta Jones, sólo un aire, los kilos y años de más no venían con el airecito.
Veía que tenia un trasero medio chato, seguro de estar sentada en el living esperando por el hombre de su vida.
"Me ayudas con el pollo".
Los trozos de pollo estaban todos quemados y había un olor de condimento medio raro.
"Qué ingredientes tiene"?
"Es una fórmula muy especial, le dicen el pollo del amor"
"Cagué!, ésta me quiere engualichar con algo"
Prepara la mesa, me sirve el pollo, está quemado. Agarro uno.
"Agarrá más que hay muchos".
"Es que estoy a dieta".
"Pero mi amor, si no engorda esto".
Cuando me dijo mi amor ya empecé a desconfiar del pollo.
Le saco la piel, como no tenia gusto a nada, podia ser cerdo disfrazado de pollo y no me daba cuenta.
"Qué rico, pero le falta sal no?"
"Es que como todo sin sal, solo hierbas, para mantenerme en peso, ves?"
"Si ya veo, -dijo un ciego-"
Comimos el pollo, y le dije de salir a pasear.
"No te parece mejor que nos quedemos acá, que seguro estás cansado"?
A todo esto eran las 9:30 PM, y se venía la noche para mí.
"Vemos un poquito de televisión y nos tomamos un copitas"
"Ok, dejame que me cambio".
"Ponete cómodo que yo tambien me voy a cambiar"
Me puse un short y una camiseta, y volví al living.
Al rato aparece ella, con un camisón semi transparente, donde uno apreciaba el contorno de rollitos por todo el cuerpo.
"Vos tenes tatuajes?"
No, no me gustan.
"Yo tengo dos, mirá este"
Me muestra uno en el culo, señal que ya está por atacar, y otro al lado del ombligo.
"Decime cómo te parezco yo, no soy igual a lo que pensabas"
"Siiii, igualita"
Me fijé que en la cara a trasluz, se le veían unos pocitos en los costados.
"Y entonces pensás en algo serio conmigo"
-Estaba pensando seriamente en rajarme pero, ya casi las 11 y cansado, era presa de la fiera.
"Miáa que soy un hombre medido y superlento en mi vida amorosa, me gusta ver las cosas con otras perspectivas"
-Ya no sabía qué inventar a esta hora.
"Pero estás acá con tu soñada Katerine, solos y sin que nadie nos moleste".
Ya a todo esto estaba esperando que el santo tocara la puerta y dijera que se equivocó de persona, pero no podía pensar en milagros en ese momento.
"Sabés que sos un tipo sexy, no te parece lo mismo de mí?"
Claro sí, me gustaría ser el Zorro contigo esta noche"(Zorro para rajar por abajo de la puerta)
"Mirá que me gustan los zorritos como vos"
Ya a esta altura pensé en serle fiel a mi Patria, darle adelante con todo y cantar el himno al final, pero se me había olvidado la letra.
"Mirá corazón, estoy tan, pero tan cansado que me quedo dormido aquí en el sofá"
"Querés que te prepare un café"
"Neeee, ya es tarde y después no puedo dormir toda a noche"
"Te lo hago doble entonces".
"No, es que el médico me lo prohibió"
"Pero qué te pasó"
Ahí pense en zafar del tema.
"Tengo mucha alta presión, problemas cardíacos, stress, y de todo un poco, y si no duermo bien entonces me puede agarrar un ataque Está cerca el hospital de acá, no?"
Me miró con una cara de lastima, y me dijo:
"Bueno mejor que duermas y la seguimos mañana".
"Zafé !!"
No dormí en casi toda la noche.
Cuando me levanté tipo 7 AM, la veo tomando café, sin maquillaje con más luz, con una cara de culo que mejor ni decirle buen dia.
"Todo bien?"
"Sí, y tu dormiste bien"
"Sí, soñé con las angelitas"
"Mejor que yo, me dice, que no dormi"
Porque no dormiste? "Porque me parece que esta relación no va, y que sos un mentiroso, que bla, que bla, que bla."
Yo a todo esto empecé a guardar mis cosas porque veía que ésta me podia dar con un fierro en cualquier momento.
En camisón, sin maquillaje y de día, era un espanto total, y decidi que era hora de rajar. Agarre el superbolso, me despedí. "Chau preciosa, creo que ha sido un placer conocerte pero caminamos en polos opuestos, y es mejor ser amigos telefónicos" "Amigos telefonicos, hijo de la.....anda a la....."
A la doble de Katerine le salió el diablo que llevaba por dentro y me dijo de todo, pero callado enfilé a la puerta y rajé.
Me tomó 3 horas en volver, quería llegar rápido, no sé para qué, pero quería rajar lejos.
Llego a casa, prendo la compu, un email: "Enrique me encanta tus editoriales, me llamo Mariela, vivo ceca de Tampa y todos dicen que soy igual a Katerine Zeta Jones".
Le contesté: "Si pasas por la puerta de mi casa en Miami avisame, asi bajo a saludarte".
Enrique Kogan, octubre 2005.
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