Editorial 1



LA TRAGASABLES

Ahora por mi parte personal, (sé que muchos la están siguiendo) continúo en la vida de soltero. El otro día me llama una amiga de esas que te miran con cariño y te quieren ver soltero siempre. "Enriii, tengo una amiga bárbara para vos"..
Ya esta supuesta amiga me presentó a la hermana del jorobado de Notre Dame, y juré que nunca más iba a salir con sus amigas, pero me agarró sin hacer nada.
"Cómo está tu amiga, querida?", le pregunté.
- Te juro que ésta es un minón, cuando la veas te volvés loco." La verdad que no le creía, pero como estaba al dope, dije OK.

La encuentro en un café de Lincoln Rd. Esperé 20 minutos, la hija de su querida madre no aparecía, y ya la estaba recordando en mis plegarias. La veo venir entre la gente,media hora más tarde de lo acordado. Al lado de ella un super minón infernal de esos que tenés en los sueños y cuando ya casi la tenés cocinada te suena el despertador...

- Hola, cómo te va?".
- Bien, bien... , dije un poco nervioso.
- Enri, te presento a mi amiga Samantha.

- "Hola Enri", me dice Samantha, con una voz que me dejó el cuerpo como el último minuto de Juana de Arco.
- Hola preciosa, ¿cómo estás?
- Bien ¿y vos?
- Sos argentina, también?
- Sí, pero soy actriz y modelo y viajo por todo el mundo, y casi no estoy en Argentina.
- Ahhh, y te quedás en Miami ahora?
- Sí, por unas semanas de vacaciones, de acá me voy a París.
Yo estaba como El Marques de Sade corriendo gallinas de noche. Paula (mi amiga) me dice: "Qué te parece mi amiga?
- Bien, muy agradable.
- Viste que no te mentí.
- No, no nunca creí en eso.
- Cómo que no! Si me dijiste que seguro traía un bagayo. Viste que minón te traje?
- Je, je, está bien Paulita.

- Y vos Samantha dónde estás parando?
- Pero Enri, no me contestaste qué te parece mi amiga.
- Muy agradable.
- No, pero decime la verdad, no te parece una mujer hermosa.
- Sí, Paula!!!!!

- Perdoname Samantha y dónde estás parando acá?

- Pero Enri, no me contestaste qué te parece mi amiga.
- GRRRRR....
- Pero me lo tenés que decir, por algo la traje, mirá que convencerla a ella para que viniera me costó mucho.
- Ok, me parece que tenés una amiga espectacular, muy linda y agradable.
- Bueno, así me gusta, porque sino, no te presento a nadie más.
- OK.
- Samantha... Enrique es amigo mío hace tiempo, y es de esos a los que les gustan siempre las minas tipo modelos, por eso cada vez que le presento a alguna le tengo que preguntar veinte veces si le parece bien.
- Enrique, a mí me encantan los productores. Tuve un novio que producía películas.
- Ah, qué bien y qué tipo de peliculas.
- Porno..
- Ahhh....
- Sí, me cansé de él porque me metió en una película un tipo que me hizo doler mucho.
- Nooo ... Pero qué hacías en la pelicula?
- Era la actriz principal.
- Ahh bien, y qué pasó? Te pegaba el tipo.
- No tonto, imaginate.
Ya a la altura de la conversación no me queria imaginar nada.
- Algún otro trabajo de actriz, Samantha?
- Sí, estuve en la pelicula "La Culebra", mirá mi tatuaje.
Ahí me muestra un tatuaje de una culebra en las nalgas. No sé cómo lo podrá impactar a otro pero a esta altura el Marqués de Sade se quedó dormido y a Juana de Arco la salvaron con baldes de agua helada.

- Algún premio por tus películas, Samantha?
- Bueno, sí, recibí "El Cachito de Oro", por la co-producción Española-Mexicana "La Tragasables".
- Ahhh, qué rol tenías ahí.
- El principal, la tragasables.
- Ahh bien... eras la artista de cabecera.
- Sí, ahí tuve un buen papel, y también problemas con mi novio el productor.
- Por qué?
- Porque me enamoré locamente del actor principal.
- Ahh, quién?
- Bueno le decían el Sable, pero se llamaba Rodrigo. Fue un amor fugaz, porque al final me reencontré con el productor José, que me prometió el papel principal en la película "Garganta ancha".
- Ahh, muy bien. Y a Rodrigo no lo vés más?
- No, pero me quedó un gran recuerdo de él.

Entonces se levanta más el vestido y me muestra al lado de.... un sable. - Acá está Rodrigo, siempre lo tengo cerca mío.

Ya a esta altura me sentía como el enano del circo, metido en la heladera. Brrrr. Vibra el teléfono en la mesa, es el de Samantha.
- Hola, sí, ahora, claro, voy para alla. Chicos, me tengo que ir, hay un productor que me quiere conocer, y me espera en el departamento de Ignacio, el que trabajó conmigo en "Garganta ancha", puede que salga otra pelicula.

- Enrique, anotá mi número, así cenamos uno de estos días.
- Andá que se lo pido a Paula.
- Ok, está bien. Chau!.
- Chau.

- Y Enri? Qué te pareció mi amiga? Viste qué minón?
- Mozo.... rápido, la cuenta.....

Enrique Kogan

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